Tuve un día fatal. Creo que esta historia se contará mejor como anécdota, así que aquí vamos:
''Tuve un trabajo de inglés, un vídeo. se entregaba el Lunes de la semana pasada, pero nos dieron tiempo hasta este Lunes. Una semana antes, había enviado el vídeo unas cuatro o cinco veces, junto al programa de edición, la portada y el guión, a mi grupo, pero ninguno había puesto los subtítulos. Llegó el Domingo en la tarde y me conecto. Al preguntarle a uno de los integrantes, Bot, si lo había terminado, su respuesta fue un no. Al no poder llamar yo, le pido que le diga a Yaras o a Sam que lo hagan. Pero, como en las profundidades de mi subconsciente sabía que pasaría, todos dijeron que no podían (no querían). Al verme en esta situación, les pregunto cómo lo solucionarían, aunque ya sabía cuál era su solución: como siempre, decir que todo era mi culpa. Como sabía que no querrían trabajar, me dispuse a hacer los subtítulos yo misma, lo que provocó que me desvelara, aún con gripe, tos y fiebre. Al llegar al colegio, resulta que mis queridos amigos, a los que les había ahorrado todo el verdadero trabajo del vídeo, decidieron que era mi culpa todo, y según ellos ''Tenían que hablar conmigo seriamente'' no se imaginan la gracia que me causó que pretendieran reclamar algo cuando no hicieron nada. Al llegar la hora de entregar el trabajo, los seis nos reunimos para hablar con la profesora. Yo le dije a esta que surgió un inconveniente y decidí cambiar de grupo, ya que no podíamos trabajar bien. Para mi sorpresa, la frase de entrada de Gab fue ''No es que no podamos trabajar bien, es que ella hace que trabajemos mal''. Dime, ¿Por qué, si trabajo tan mal, sigues formando grupos conmigo? Ah, claro, es porque siempre hago todo el trabajo, pero si quiero que ustedes hagan algo, de repente soy mala. Comenzaron a modificar los hechos, diciendo que lo había enviado un día antes de entregarlo, que en la NOCHE les dije que montaran los títulos, que no pudieron abrir el programa, que YO era la irresponsable, que ELLOS tuvieron que quedarse hasta tarde para poner los subtítulos (tan tarde que yo hice los subtítulos y quemé el CD), que cuando no podía hacer algo lo tiraba al otro y que todo era mi culpa. Pues me molesté muchísimo, así que le dije toda la verdad a la profesora. Gab y Yaras se molestaron porque yo había dicho lo que realmente pasó y el único mecanismo de defensa que tuvieron fue derramar lágrimas de hipocresía''.
Juzguen ustedes mismos esta anécdota y díganme, ¿Quién es la verdadera villana? ¿Qué les importó la amistad cuando decidieron tomar el camino fácil y decir que es mi culpa? Yo hice el vestuario, monté la canción, incorporé los subtítulos, facilité mi cámara e hice la edición, ¿Qué hicieron ellos? Saltar en frente de MI cámara, según lo que decía que hicieran. Lágrimas de hipocresía para quedar como la perjudicada, y para hacerme quedar como la mala. No modifiques las cosas para quedar bien con la profesora, cuando ni tu misma eres capaz de creer tus propias mentiras. Tengo muchísimas cosas que decir sobre esta gente que derrama lágrimas llenas de hipocresía y mediocridad, pero solo diré una: en esos momentos son en los que te das cuenta de cuán sola realmente estas, y cuán falsos son tus ''amigos''. Cuando tienes personas así a tu alrededor, créeme, es mejor estar solo.
Tal vez este Blog sea repetitivo, si has leído mi otro Blog, pero aquí me dedico a mi proceso de aprendizaje, tal vez a los trabajos que hago en el colegio que merezcan ser publicados y mis pequeñas anécdotas colegiales que pueden ser entretenidas. Soy una persona obsesionada con salir del colegio y entrar en la Universidad. Aquí comienza todo...
lunes, 27 de mayo de 2013
miércoles, 1 de mayo de 2013
La Orquesta: Primera Parte
Creo que no les había comentado que cerca de mi colegio practica una orquesta sinfónica juvenil.En realidad al principio no me llamaba la atención, pero una de mis mejores amigas, a quien llamaremos Gab, entró. Hace bastante tiempo me habló de ella, en esa orquesta enseñan a tocar los instrumentos que quieran, y pensé en tocar saxofón, pero en realidad nunca tuve la oportunidad de empezar. En estos días, la Orquesta tocó en mi colegio un concierto por la paz, y como doce amigos tocan ahí, conocí a muchas personas interesantes. Ya antes había oído de muchos de ellos, como los Suizos (en realidad, no son suizos), por lo que ya me sabía los nombres, los instrumentos que tocaban y muchas cosas... interesantes. Los Suizos son una familia bastante grande, si no me equivoco son nueve hermanos (si, grande), pero de los que había oído era tres, la pequeña Orev, de once años, el chico del Chelo, el mayor, y por último, el chico del Clarinete, quien es de nuestra edad. Mi querida amiga Gab, hace unos meses, le gustaba el Chico del Clarinete, por lo que, como es bastante usual, siempre escuchaba de esa familia. El novio de Gab, Matias, también estudia en la orquesta, clarinete junto al Chico del Clarinete y saxofón junto al hermano de Gab (quien no sabe nada de su noviazgo), lo cual fue bastante incómodo, ya que se sentaron juntos los tres. Si, mis amigas no tienen buena suerte, y no puedo decir que yo no comparto esa situación. Como la Troller que soy, junto a una amiga, Búho, le decía a mis amigas que llegaron dos narcisistas más: el Chico del Clarinete y el Chico del Chelo. Dijimos que no podrían tocar en el concierto sin arreglar su cabellos, y así hicimos una apuesta: contaríamos cuántas veces se arreglarían el cabello durante el concierto. Los resultados fueron: Chico del Clarinete 11 - 15 Chico del Chelo. Mientras tanto, el hermano de Gab presentó el saxofón, con la canción Runaway - Los Pericos (aunque hubiera preferido La Pantera Rosa), y Matias presentó el clarinete...
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