Tal vez este Blog sea repetitivo, si has leído mi otro Blog, pero aquí me dedico a mi proceso de aprendizaje, tal vez a los trabajos que hago en el colegio que merezcan ser publicados y mis pequeñas anécdotas colegiales que pueden ser entretenidas. Soy una persona obsesionada con salir del colegio y entrar en la Universidad. Aquí comienza todo...
sábado, 16 de marzo de 2013
Pilot.
Tal vez este Blog sea repetitivo, si has leído mi otro Blog, pero aquí me dedico a mi proceso de aprendizaje, tal vez a los trabajos que hago en el colegio que merezcan ser publicados y mis pequeñas anécdotas colegiales que pueden ser entretenidas. Soy una persona obsesionada con salir del colegio y entrar en la Universidad. Verán, cuando yo apenas era una pequeña, mis padres organizaron un gran viaje a Europa. Mis hermanos y yo estábamos muy emocionados. La simple idea de pasar por las calles de París, visitar el Gran Comedor en Oxford (y los Potterhead saben de qué hablo), la locura londinense, la foto emblemática de la Torre de Pisa, las salchichas con papas fritas y cerveza de Alemania, Las bellas calles pintorescas de Holanda, pasear en Góndola por las calles que dieron nombre a mi país, la belleza de Barcelona y conocer a personas con otras culturas llenaba de alegría mi pequeña cara. Al ver todas esas cosas, y oír las historias de los guías me hizo interesarme infinitamente por las viejas culturas. Las preguntas que tenía acerca de ellas eran interminables, y eso, según las anécdotas de mi familia al terminar el viaje, resultaba gustarle a todos. Creo que ser la pequeña niña de apenas ocho años que se interesaba más que todos en las historias de revolución y reyes europeos era totalmente adorable. Surgieron algunos problemas durante mi viaje a Europa, y todo era por el idioma. El primer país que visitamos fue España, lo cual no nos afectó, pero al llegar a Francia, tuvimos que valernos por las señas, pues no había muchas personas que hablaran español. Esto se repitió en todos los demás países. Era horrible tener que estar siempre al lado de un guía para saber qué hacer. Pasó todo esto, y regresamos a casa. Después del cambio de idioma y los problemas que pasamos, al llegar a casa buscamos inmediatamente un curso de Inglés, y pronto conseguimos los cursos de Idiomas Modernos en la Universidad Central. Y así, a la edad de 8 años, entre por primera vez en el ambiente que ahora me apasiona.
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